Control de peso

28/2/2017

La obesidad es un problema por desgracia cada vez más frecuente en nuestras mascotas y que conlleva bastantes más problemas asociados de los que en un principio podemos pensar.

La obesidad es una enfermedad, eso lo debemos tener claro, su causa inicial puede ser muy variable y será tarea dentro del protocolo de reducción de peso el localizar dicha causa y trabajar sobre ella, luego lo veremos, pero en todos los casos la obesidad implica un aumento de peso por encima de un 10 a 15% del calculado como ideal para la mascota según su conformación, y ese aumento de peso es debido al mayor acúmulo de grasa en el organismo. Existen muchas tablas para calcular el “peso ideal” de una mascota según su estándar racial, no es que no valgan dichas tablas, son buenas y por supuesto nos valen para tener una orientación, pero nunca olvidemos que una mascota, igual que una persona, puede ser más alta o más baja, de conformación más ancha o más delgada, tener un metabolismo mayor que le permite y exige comer más, puede hacer más o menos ejercicio, etc. Con esto queremos dejar claro que el peso ideal para una mascota debe calcularse de manera personalizada teniendo en cuenta muchos aspectos particulares de ella y de su entorno.

Una mascota obesa puede llegar a sufrir muchos problemas asociados, por ejemplo problemas articulares, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, tendencia a la diabetes, menor tolerancia al ejercicio y al calor, alteraciones respiratorias, etc. Además desde un punto de vista veterinario tiene mayor riesgo anestésico y quirúrgico si hay que intervenirla así como por ejemplo más tendencia a determinados problemas dermatológicos.

En resumen que la obesidad se traduce en una reducción de la esperanza de vida, mayor predisposición a padecer otras enfermedades y menor disfrute de la vida por incapacidad para resisitir el juego y la interacción con otros animales.

Para determinar el grado de obesidad, o simplemente de sobrepeso que nos puede llevar a la obesidad, os recomendamos siempre preguntar en vuestro centro Vetersalud, allí os ayudaremos a determinarlo y a plantear un plan de trabajo para afrontarlo correctamente y con criterio, que la solución no sea simplemente “le hecho menso de comer” o “le dejo de dar premios”.

Cuando confirmamos que una mascota tiene sobrepeso u obesidad lo primero que haremos en Vetersalud es buscar las posibles causas que nos han llevado a esa situación, para ello y siempre trabajando junto con vosotros propietarios de la mascota determinaremos las pruebas necesarias antes de acometer directamente un régimen. Todos entendemos que si nosotros vamos a un endocrino no nos puede mandar un régimen sin hacernos pruebas antes, ¿no?, pues con las mascotas trabajamos exactamente igual, debemos asegurarnos de que está sana antes de nada, valorar la función hepática, las hormonas tiroideas, etc.

Una vez con todos los datos y posibles tratamientos pautados es el momento de empezar a trabajar sobre la dieta, estudiaremos la mejor alimentación según los análisis obtenidos, la pauta de alimentación, los premios que podemos administrar (un régimen no implica romper la relación de premio con nuestra mascota) y por supuesto trabajaremos en un programa de ejercicio con la mascota que además de ayudarla a perder peso nos va a hacer reforzar el vínculo con ella ya que lo haremos como un juego para ella.

La clave de un programa de reducción de peso no es todo lo que hemos hecho hasta ahora, lo realmente importante es mantener la dieta, el ejercicio y los controles sanitarios necesarios para asegurarnos en todo momento la salud de nuestra mascota. La pérdida de peso debe ser como una carrera de fondo y nunca de velocidad, si lo hacemos demasiado deprisa dejará de ser un proceso seguro para pasar a ser algo peligroso para la vida de nuestra mascota. Con un programa de pérdida de peso podemos estar fácilmente de seis a doce meses según el objetivo inicial que nos hayamos marcado, y a veces es un proceso sin fin, con mayor o menor flexibilidad según evolucione pero que siempre debemos tener en cuenta.

Para finalizar animaros a acudir a vuestro Centro Vetersalud y hacer una consulta sobre todo esto, os valoraremos a vuestra mascota y si es necesario nos pondremos juntos manos a la obra, no lo dejéis pasar, ¡os esperamos!